(Prensa MPPP / Caracas, 5 de enero de 2026)-. “Se ejecutó una agresión cobarde y militar, se asesinó a civiles y militares venezolanos, y se secuestró al presidente constitucional y legítimo de la República Bolivariana de Venezuela. No se trató de un accidente ni de una ejecución aislada, fue una operación cruelmente planificada y ejecutada al margen absoluto del Derecho Internacional”, así lo destacó el canciller de la República, Yván Gil, durante su participación durante en la Cumbre Extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), este domingo.
Asimismo, Gil denunció que la agresión perpetrada por Estados Unidos contra la población venezolana el pasado 3 de enero. Al mismo tiempo, aseguró que Venezuela continúa bajo amenaza y asedio imperial, pero se mantiene firme en la lucha por la paz con una fusión popular, militar y policial sólida.
En su denuncia el representante del país señaló el artículo 2 – numeral 7, que consagra el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados, “pero no solo eso, se violó el derecho nacional humanitario al realizar ataque que provocaron la muerte de personas que no participaban en hostilidades; se violaron el derecho a la vida, a la integridad personal y el derecho a la seguridad protegida por el derecho internacional convencional y se violó un principio de enorme gravedad institucional, la inmunidad personal de un jefe de Estado en ejercicio, una norma básica del derecho internacional que protege no a una persona, sino a la estabilidad del sistema internacional y la convivencia entre las naciones”.
En ese sentido, el canciller llamó a los países de la CELAC a dar un paso al frente para condenar la agresión, “La CELAC enfrenta una responsabilidad histórica, no pueden titubear, no puede definirse entre condenas tibias y silencios cómplices. Los países deben dar un paso al frente para exigir el restablecimiento de la legalidad internacional”.
Finalmente, el ministro aclaró las verdaderas intenciones del gobierno de los Estados Unidos, destacando que “quien bombardea y mata a civiles y secuestra un Presidente no puede erigirse defensor de los derechos humanos (…), quien desprecia la soberanía ajena no cree en la democracia, lo que sí está claro y hoy no pueden ocultarlo, es que lo que les interesa son los recursos naturales: el petróleo, la tierra, el agua y la biodiversidad de nuestras regiones”.
T/ Gonzalo Medina