(Prensa MPPP/Naiguatá, 21 de julio de 2026)-. El Estado venezolano avanza en la actualización integral de la cartografía del estado La Guaira, como parte de la transición de la fase de contención de la emergencia hacia una nueva etapa de transformación y planificación territorial.
Así lo informó este martes el vicepresidente Sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez durante su participación en el levantamiento aerofotogramétrico con drones realizado en el sector Punta Care-Anare, parroquia Naiguatá, municipio Vargas del Estado La Guaira.
Menéndez destacó que la información generada permitirá orientar la ubicación de futuras obras y edificaciones, tomando en cuenta las condiciones geográficas y los riesgos asociados al territorio.
“En el caso de La Guaira no se trata de reconstruir, se trata de construir futuro”, afirmó el ministro, al explicar que la nueva planificación deberá considerar el comportamiento de las cuencas, los cursos de agua, los conos aluviales y las zonas de riesgo sísmico.
“Hay cosas que probablemente no van a tener que estar donde estuvieron, que hay que alejarlas de las zonas de riesgo. Hay que estar lejos de los cursos de agua, hay que estar lejos de los conos aluviales, hay que estar lejos de los riesgos sísmicos”, señaló.
Actualización cartográfica para orientar el futuro del territorio
Menéndez explicó que el levantamiento aerofotogramétrico tiene como objetivo actualizar la cartografía elaborada entre diciembre de 1999 y enero del año 2000, luego de los aludes torrenciales que afectaron al estado La Guaira.
“En este momento nosotros estamos haciendo una actualización de esa cartografía para poder tener registro del nuevo impacto. Tienes una línea base, pero también puedes comparar contra las fotos anteriores”, detalló.
El despliegue contempla el levantamiento de toda la franja comprendida entre Los Caracas y Las Salinas. Hasta ahora, los equipos han trabajado en sectores como Naiguatá, Camurí Grande, Tanaguarena, Caraballeda, Los Corales, Camurí Chico, Macuto, La Guaira, Maiquetía, Playa Grande y Catia La Mar.
La actualización permitirá trabajar con escalas de 1:2.500 y 1:1.000, necesarias para el trazado de obras de ingeniería, proyectos de vialidad y otros procesos de planificación territorial.
Ciencia y tecnología para evaluar el impacto de los sismos
El ministro destacó que el Estado venezolano emplea herramientas tecnológicas especializadas para obtener información detallada sobre el territorio afectado. Entre ellas se encuentran la aerofotografía de alta resolución y la tecnología LIDAR (Light Detection and Ranging por sus siglas en inglés), que permite generar nubes de puntos para reconstruir digitalmente la topografía.
“Después de esto, pasamos a hacer el procesamiento con labores computarizadas, donde vemos el solape de cada una de las fotos, en el caso de la foto, en el otro caso la nube de puntos que se genera, y a partir de eso podemos reconstruir absolutamente la topografía del terreno”, explicó.
Estos datos permiten calcular el volumen de los escombros acumulados y determinar las necesidades logísticas para su remoción.
“Puedes saber el volumen que está ahí depositado, y con eso puedes hacer los cálculos de cuántos camiones hacen falta, cuántos escombros hay y dónde hay que procesar el material”, indicó.
Menéndez resaltó que esta capacidad técnica forma parte de una respuesta integral ante una emergencia de gran magnitud, marcada por la ocurrencia de dos sismos consecutivos.
“Hay que verle el orden de magnitud, son dos sismos. Hemos tenido dos sismos, uno detrás del otro. O sea, no solamente la afectación, sino que dos sismos, uno detrás del otro y, evidentemente, el alto impacto humano que plantea para nuestra población”, expresó.
Prevención ante los riesgos sísmicos y los aludes torrenciales
El levantamiento no se limita a las zonas urbanas afectadas. También contempla las cuencas y las áreas montañosas, debido a la combinación de riesgos que caracteriza al estado La Guaira.
“Los riesgos asociados al estado La Guaira son fundamentalmente vinculados, uno, al efecto telúrico, al aspecto de los sismos, y por otra parte los aludes torrenciales”, explicó el ministro.
En este contexto, los equipos evalúan las condiciones de las quebradas, las cuencas hidrográficas y las presas de sedimentos, estructuras destinadas a retener materiales rocosos que podrían desprenderse de las montañas durante un alud torrencial.
“Las presas de sedimento son las que van a agarrar, son como una especie de dientes que están puestos para poder retener los grandes materiales rocosos que se podrían desprender de la montaña en el caso de un alud torrencial”, detalló.
De manera paralela, se desarrolla un plan conjunto para el mantenimiento del sistema de drenaje, el tratamiento de quebradas y ríos, el entallamiento de los cursos de agua y la conservación de las presas de sedimentos.
Una cartografía común para todo el Estado
Menéndez destacó que el proceso se desarrolla bajo una coordinación integral entre las instituciones del Estado venezolano, con el objetivo de evitar la duplicación de esfuerzos y garantizar que la información generada pueda ser utilizada por todos los actores involucrados.
La coordinación está encabezada por el Instituto Geográfico Nacional, como ente rector en la materia, junto con la Dirección de Geografía y Cartografía de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (DIGECAFA), la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), los distintos ministerios y otros organismos vinculados al proceso.
“Es indispensable tener una campaña cartográfica del estado La Guaira, y a partir de esa campaña cartográfica el material esté disponible para todos los entes públicos, y así también para aquellos organismos internacionales que están colaborando de manera soberana con el gobierno de Venezuela”, afirmó.
El ministro explicó que esta articulación permite generar una cartografía base común, a partir de los requerimientos de los distintos organismos, lo que “multiplica la eficiencia del trabajo”.
De la contención al renacimiento
El levantamiento aerofotogramétrico forma parte de una respuesta que comenzó con la atención inmediata de la emergencia y que ahora avanza hacia una etapa de planificación de largo alcance.
Menéndez recordó que, durante los primeros días posteriores al evento sísmico, se realizaron sobrevuelos en helicópteros y levantamientos en las zonas bajas, medias y altas del territorio, con el propósito de identificar daños, calcular volúmenes de escombros, ubicar edificaciones afectadas y apoyar las labores de rescate y mitigación.
“Debemos recordar que estamos saliendo de una primera fase de la contención de la tragedia y ahora va a empezar una siguiente fase que poco a poco se va a ir generando y que corresponde ya a fases de lo que es el renacimiento”, señaló.
En este proceso, el ministro llamó a convertir la experiencia de la tragedia en una oportunidad para fortalecer la unidad nacional.
“Aprovechemos como país para ver esta enorme tragedia y encontrar las causas para estar juntos, encontrar las causas para abrazarnos”, expresó.
Asimismo, convocó a reconocer el esfuerzo de quienes han participado en las labores de rescate, atención y solidaridad, y a encontrar puntos de encuentro en medio de las diferencias.
“Busquemos el punto de encuentro entre todas y todos”, concluyó.